Cuatro hermanas, de Jetta Carleton
11 Mar 2010 por Isi

Esta es una historia familiar, en Estados Unidos a principios del siglo pasado. La familia se reúne en la casa del campo de los padres y desde ahí nos recuerdan parte de su historia. Os contaré un poquito de cada uno.
Son una familia muy tradicional y religiosa. Recién casados, Mathew y Callie viven en el campo, donde trabajan, pero Mathew decide continuar con sus estudios para llegar a ser maestro, y lo consigue. Debido al trabajo de Mathew en la escuela, emigran a la ciudad, pero no se deshacen de su casa en el campo y vuelven en las temporadas en las que no hay clases. Callie es analfabeta; apenas sabe escrbir y disimula cuando hace ver que está leyendo la biblia.
Jessica, la hermana mayor, es una chica responsable, pero tiene claro que su destino no es hacer siempre lo que sus padres esperan de ella, así que se rebela.
Leonie es la “niña modelo”; estudia mucho y se comporta siempre bien, pero lo hace porque quiere, porque para ella la felicidad consiste en la misma vida que su familia anhela. Aún así, Leonie siente que no recibe el mismo cariño que el resto de sus hermanas.
Mathy, la siguiente en edad es un “espíritu libre”. Desde pequeña no hace más que meterse en líos que compromenten siempre a su padre pero no lo hace con maldad, sino con toda la buena intención, la pobre. Mathew llega a pensar que Mathy es un castigo que le ha impuesto Dios por algo que en el pasado no hizo del todo bien… Desde el principio del libro sabemos que Mathy falleció, pero no será hasta casi el final cuando descubriremos la causa.
De Mary Jo (sí, ese es su nombre), poco sabemos, porque es la pequeña y se lleva 15 años con Mathy.

De una manera de lo más sencilla nos van presentando a los personajes uno por uno; una parte relevante de la vida de cada miembro de la familia, y así les vamos conociendo. No sé explicarlo bien, pero se nota por ejemplo el ímpetu de Mathy cuando se habla de ella, la tranquilidad de Leonie, el analfabetismo de Callie (”que no me se olvide”).
Para mí ha sido una historia preciosa, de esas que te da pena terminar porque acabas sintiendo cariño por los personajes; es una historia sobre la felicidad y la alegría, sobre las pequeñas cosas, que son las importantes. Casi hasta me han dado ganas de pasar una temporadita en casa de Callie…











